Participo en la construcción del conocimiento
Definición
de texto según Cassany, Luna y Sanz.
En la aceptación
moderna de la palabra, texto significa cualquier manifestación verbal y
completa que se produzca en una comunicación. Por lo tanto, son textos los
escritos de literatura que leemos, las redacciones de los alumnos, las
exposiciones del profesor, también los diálogos, conversaciones, las noticias,
pancartas publicitarias, etc.
Los textos pueden
ser orales o escritos, literarios o no; para leer o escucha, para decir o
escribir; largos o cortos; etc. Son igualmente textos la expresión “Párate”; el
comunicado “A causa de la indisposición del cantante se suspende la función de
hoy”.
Características
del texto
Comunicativo: es una acción o actividad que se realiza con una
finalidad comunicativa. Es decir, el procesamiento del texto es por un lado,
una actividad como lo pueden ser hacer ejercicio o cocinar; por otro lado,
también es un proceso de comunicación como la visión de una película o de un
cuadro o la contracción de un músculo para hacer una mueca.
Pragmático: Se produce en una situación concreta (contexto
extralingüístico, circunstancias, propósito del emisor, etc.). Los textos se
insertan en una situación determinada, con interlocutores, objetivos y
referencias constantes al mundo circundante, y no tienen sentido fuera de este
contexto.
Estructurado: tiene una ordenación y unas reglas propias. Los
textos también tienen una organización interna bien precisa con reglas de
gramática, puntuación, coherencia, que garantizan el significado del mensaje y
el éxito en la comunicación.
Propiedades
del texto.
Llamamos
propiedades del texto a todos los requisitos que ha de cumplir cualquier
manifestación verbal para poder considerarse un texto y, por lo tanto, para
poder vehicular el mensaje en un proceso de comunicación. Por ejemplo, una
lista mezclada de frases sobre un mismo tema no es ningún texto, porque le
falta la estructuración de las ideas y los vínculos gramaticales para poder
formar una unidad comunicativa, que exprese un significado completo.
Adecuación: Es el conocimiento y el dominio de la diversidad
lingüística. La lengua no es uniforme ni homogénea, sino que presenta
variaciones según diversos factores como la geografía, la historia o el grupo
social.
Ser adecuado
significa saber escoger de entre todas las soluciones lingüísticas que te da la
lengua, la más apropiada para cada situación de comunicación. O sea, es
necesario dominar el dialecto local o el estándar más general según los casos;
y también, es necesario dominar cada uno de los registros más habituales de la
lengua.
Coherencia: Hace referencia al dominio del procesamiento de la
información. El mensaje o la información que vehiculan los textos se
estructuran de una determinada forma, según cada situación de comunicación. La
coherencia establece cuál es la información pertinente que se ha de comunicar y
cómo se ha de hacer.
Cohesión: Hace referencia a las articulaciones gramaticales
del texto. Las oraciones que conforman un discurso no son unidades aisladas e
inconexas, puestas una al lado de otra, sino que están vinculadas o relacionadas
con medios gramaticales diversos (puntuación, conjunciones, artículos,
pronombres, sinónimos, entonación, etc.), de manera que conforman entre sí una
imbricada red de conexiones lingüísticas, la cual hace posible la codificación
y descodificación del texto.
Estilística: Analiza la capacidad expresiva general de un texto,
es decir: la riqueza y la variación lingüística, la calidad y la precisión del
léxico, etc. Engloba los diversos recursos verbales, retóricos, literarios y
comunicativos que se utilizan para producir textos, desde el uso maduro de la
sintaxis hasta las metáforas o cualquier otra figura poética. También suele
recibir los nombres de repertorio o variación, pero hemos preferido designarla
como estilística porque esta denominación es más habitual.
Presentación: Tanto los textos orales como escritos tienen que
presentarse a la audiencia, o sea, hay que pronunciar los sonidos en el aire,
ante un interlocutor o a través de un micrófono; o bien se han de disponer en
una hoja en blanco para el lector, con líneas rectas y párrafos separados.
Desde la óptica del emisor, una buena elocución y una escritura clara del texto
son imprescindibles para facilitar el trabajo de comprensión al receptor.
Tipos
de textos
No todos los
diversos textos que procesamos durante nuestra actividad cotidiana tienen las
mismas características, sino que varían notablemente según los casos. Sabemos
que es totalmente diferente una conversación de un discurso en público, o una
carta de un resumen de un libro. Cada texto tiene funciones y rasgos
lingüísticos (adecuación, coherencia, cohesión etc.) particulares, además de
requerir estrategias comunicativas diferentes.
Textos
según el ámbito de uso.
§ Ámbito personal: textos para
uno mismo, que no leerá o escuchará nadie más; de temas generales, con lenguaje
coloquial, muy libres.
§ Ámbito familiar y
de amistades: textos del
círculo familiar e íntimo; de temas generales, con lenguaje medianamente
coloquial o poco formal.
§ Ámbito académico: textos de la escuela y de las actividades de
formación; todo tipo de temas y de lenguajes, con tendencia a la
especialización y la formalidad.
§ Ámbito laboral: textos del mundo
del trabajo; de temas especializados, con lenguaje específico y formal.
§ Ámbito social: textos públicos, para audiencias numerosas y
heterogéneas; medios de comunicación de masas.
§ Ámbito gregario: relaciones con
organizaciones públicas y privadas (administraciones, colegios, asociaciones,
etc.); temas generales o específicos, lenguajes especializados (comercial,
administrativo, etc.)
§ Ámbito literario: ámbito del ocio; finalidades lúdicas, temas y
lenguaje variados.
Textos
según su secuencia.
§ Descriptivos: Hechos en el espacio.
§ Narración: hechos o
conceptos en el tiempo.
§ Exposición: Análisis o síntesis de ideas o conceptos.
§ Argumentación: Ideas y
manifestaciones del hablante.
§ Instrucción: Comportamiento futuro del emisor o el receptor.
Marcadores discursivos
Constituyen los
signos idiomáticos específicamente orientados a concatenar y ordenar las
unidades oracionales del texto y/o relacionar (entre sí, con los participantes
en el acto lingüístico, o con las circunstancias que rodean a este acto) las
diversas funciones discursivas que en él se actualizan.
Los llamados
marcadores textuales son piezas lingüísticas, por lo común invariables y
marginales a la oraci6n, que pueden desempeñar diversas funciones en diferentes
planos del discurso: por una parte -sintácticamente-, concatenan las unidades
integrantes del texto; y por otra, contribuyen a guiar, ordenar, contextualizar
el enunciado y el acto de enunciación discursivos, con vistas a facilitar la
expresión e interpretaci6n de diferentes efectos de sentido (para una
caracterización general de estas unidades lingüísticas, ver Martín Zorraquino y
Portolés). Aunque presenten importantes diferencias con los marcadores del
discurso, hay conjunciones (pero, porque o y) que también se utilizan con esa
función de procesamiento que es característica de los marcadores.
Mecanismos de cohesión
Para Beaugrande
& Dressler (1997), la cohesión consiste en la conexión a través de
relaciones gramaticales de los componentes de la superficie del texto, o sea,
«todos los procedimientos que sirven para marcar relaciones entre los elementos
superficiales de un texto se incluyen en el concepto de cohesión» (Beaugrande
& Dressler, 1997: p.36). La clasificación de los autores considera
básicamente la forma, en que la cohesión está vista como la manifestación de un
plano más profundo, que es la coherencia.
Beaugrande &
Dressler apuntan cuatro grupos de mecanismos cohesivos. Son ellos:
Mecanismos que
tienen el objetivo de marcar de manera explícita la existencia de relaciones
internas entre elementos o contenidos. Ese grupo se subdivide en:
1. Repetición.
2. Repetición parcial.
3. Paralelismo.
4. Paráfrasis.
Mecanismos
cohesivos que ayudan a economizar o a simplificar la superficie textual. Ese
grupo se subdivide en:
1. Formas pronominales.
2. Elisión.
Mecanismos
cohesivos que ocurren en el interior de los acontecimientos y de las
situaciones que integran el mundo textual. Ese grupo se subdivide en:
1. Tiempo y aspecto verbal.
2. Conexión.
Mecanismo cohesivo
subsidiario disponible únicamente para textos hablados: Entonación.
Mecanismos
de cohesión según Casado Velarde.
La cohesión está
constituida por el conjunto de todas aquellas funciones lingüísticas que
indican relaciones entre los elementos de un texto. Esta característica
proporciona trabazón entre los constituyentes del texto, pero no garantiza por
sí sola la coherencia de tal texto.
Procedimientos
de cohesión textual.
La recurrencia o
repetición de un elemento del
texto en el texto mismo, se suele considerar como uno de los procedimientos
fundamentales de la cohesión textual. Se pueden distinguir distintos tipos de
repetición:
· Mera repetición léxica.
· Repetición léxica sinonímica.
· Repetición léxica de lo designado.
· Repetición léxica mediante los hiperónimos.
La sustitución o sustitución pronominal consiste en la reiteración
de una determinada unidad del texto mediante el empleo de proformas de
contenido muy general, especializadas en esta función sustituidora.
· Proformas léxicas.
· Pronombres.
· Proadverbios.
La elipsis designa un conjunto de fenómenos lingüísticos
bastante heterogéneo. Consiste en omitir en la oración una o más palabras
necesarias para la construcción gramatical, pero no para que resulte claro el
sentido.
· Elipsis nominal.
· Elipsis comparativa.
· Elipsis verbal.
Relaciono el contenido con la práctica docente
Con los temas
desarrollados en esta primera unidad es muy simple demostrarles a los
estudiantes durante nuestra práctica docente que todo acto comunicativo
es un texto. De la mano con esto, podemos asignarles ciertos compromisos, por
ejemplo, transformar u texto o crear uno, pues en los temas tratados se dan
ciertas informaciones que en compañía de los aprendizajes básicos sobre los
textos y la redacción de estos, pueden llevar a los estudiantes a tener un
mayor dominio de las técnicas y consideraciones que hay que tener en cuenta a
la hora de redactar.
Por otro lado, el
contenido desarrollado nos sirve para abordar los textos propuestos en el
diseño curricular desde una perspectiva más profunda, de manera que a través de
nuestra puesta en escena (explicación), los estudiantes puedan comprender mejor
las características, funciones y estructura de los diferentes textos, además de
distinguir los unos de los otros.
Reflexiono
Al
terminar esta unidad he aprendido demasiado acerca de los textos, se podría
decir que los aprendizajes adquiridos en este tiempo me son más útiles que todo
lo que me enseñaron en la escuela, pues en ella simplemente me enseñaron que un
texto es un conjunto de oraciones con sentido. Con los temas tratados pude
comprender mejor la composición de los textos, ya que al aprender a identificar
los marcadores discursivos y los mecanismos de cohesión puedo percatarme de
cuál es la intención comunicativa del texto y el mensaje que me quiere
dejar.
Algo
que me sorprendió mucho fue enterarme que un anuncio o un eslogan son textos,
pues esto rompió totalmente mi corta idea de lo que es un texto, además de la
cantidad de elementos que están involucrados detrás de un texto. Me gustó mucho
realizar el ejercicio de agregar marcadores discursivos al texto, ya sea para
cambiar o no el sentido de lo escrito, definitivamente es una estrategia muy
innovadora, divertida e interesante.
Investigo
Reseña
sobre el artículo: “Los textos académicos: Un reto para docentes y estudiantes”
Reseñado
por:
Ariadna
Báez.
ISFODOSU
La
maestra Patricia Roa Rodríguez en el artículo “Los textos académicos: Un reto
para docentes y estudiantes”, publicado en la revista Sophia, volumen 10. La
cual fue publicada en el año 2014 por la Universidad La Gran Colombia, esta
hace contraste entre el rol del docente y el papel del estudiante en el proceso
de producción de textos académicos. Este proceso implica competencias discursivas
y comunicativas, además de procesos cognitivos específicos ante los cuales los
estudiantes suelen presentar problemas. Dichas facultades tienen su origen en
la enseñanza primaria y que según Roa P. (2014), generalmente a los estudiantes
no se les orienta durante este proceso. Por tal razón, en el artículo la
escritora ha recordado algunos aportes teóricos y brinda orientaciones para su
enseñanza
Roa
(2014) opina que los docentes deben ocuparse desde el ingreso y durante el
transcurso del estudiante en las aulas, de la enseñanza de saberes y procesos
específicos involucrados en la escritura de textos académicos. Lo anterior
quiere decir que además de la enseñanza de contenidos disciplinares, los
maestros deben preocuparse por generar acciones dirigidas a que los estudiantes
aprendan estrategias de producción escrita con base en diferentes textos y
situaciones comunicativas. (Vásquez, 2005; Lacón De Lucía y Ortega de Hocevar,
2008).
Ahora
bien, Cassany (2002) caracteriza los textos académicos como referenciales y
representativos y menciona que su finalidad es la de ser soportes y
transmisores de conocimientos. De aquí queda en evidencia que el producir un
texto académico no es tarea fácil para ningún estudiante, pero sobre todo para
aquellos que inician sus estudios universitarios y se enfrentan a un nuevo tipo
de escritura. Fernández y Carlino (2010) en su artículo “¿En qué se diferencian
las prácticas de la lectura y la escritura de la universidad y las de la
escuela secundaria?” opina que los estudiantes universitarios presentan
dificultades respecto de las competencias textual, discursiva y comunicativa,
necesarias para elaborar textos académicos especializados.
Para
ayudar a los estudiantes a escribir mejor y que esta práctica constituya en
herramienta de construcción de conocimiento, de aprendizaje de contenidos
discursivos y disciplinares, los docentes deben formular tareas o consignas de
escritura de textos académicos que atiendan a la explicación y fundamentación
de los objetivos de la misma y del tipo de texto que se solicita, al desarrollo
de las metas propias del documento y a la explicación de los procesos
implicados en la producción.
Para
finalizar, la escritura es un proceso que no se aprende de una vez y para
siempre, sino que se va complejizando en las distintas instancias y situaciones
por las que atraviesa el estudiante, dependiendo fuertemente de las demandas y
cambios sociales que afectan a esta práctica. Además de que la elaboración de
textos académicos implica reconocer la complejidad del proceso, de ahí viene la
importancia de tener el rol del docente y el estudiante en el proceso, pues al
ser un proceso complejo requiere de práctica y buena explicación.
Ariadna
Eugenia Báez Cruz.
ISFODOSU.
Referencias
bibliográficas:
· Roa Rodríguez, P. (2019). [online] Redalyc.org.
Available at: https://www.redalyc.org/pdf/4137/413734079008.pdf [Accessed 12
Feb. 2019].
· Carlino, P. (2005). La escritura en el nivel superior. En
Escribir, leer y aprender en la universidad. Una introducción a la
alfabetización académica. Bue nos Aires: Fondo de Cultura Económica.
· Carlino, P. (2008). Revisión entre pares en la formación de
posgrado. Lectura y Vida 29.
· Cassany, D. (2000). Construir la escritura. Barcelona: Paidós.
· Castelló, M. (2003). De la investigación sobre el proceso de
composición a la enseñanza de la escritura. Signos, XXXV, 52-53, 149-162.
· Castelló, M. (2009). Aprender a escribir textos académicos:
¿copistas, escribas, compiladores o escritores? En J.I. Pozo & M. del C.
Pérez Echeverría, (Coords.) Psicología del aprendizaje universitario: la
formación en c ompetencias. s.l.: Ediciones Moratas.
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